Hasta el Gobierno nacional lo admite: el precio de la carne vacuna no para de subir y la principal causa es la baja oferta de hacienda en los mercados mayoristas, derivada de una menor producción. En Tucumán el encarecimiento se siente ya desde hace 15 días y se trata de un alza de hasta un 20%, en carnicerías y supermercados. Según los comerciantes, los proveedores les aseguran que hasta fin de año los valores seguirán aumentando.
El secretario de Agricultura de la Nación, Lorenzo Basso, afirmó esta semana que la escasa oferta de hacienda gorda en los mercados es la principal causa del aumento de precios. "En este momento (el alza) coincide con un menor ingreso, debido a la estación del año", agregó.
"En las últimas tres semanas la hacienda en pie se ha encarecido más de un 25%. Ese porcentaje no se ha trasladado en su totalidad a los precios, porque también la demanda está en baja. Las ventas del Día de la Madre han sido buenas, pero luego de ese tipo de fechas el consumo baja drásticamente", dijo Fernando Rojano, dueño de una carnicería del Mercado del Norte. De esta forma, explicó la situación difícil que sufren los comerciantes: alza de precios versus bajo consumo. "Si yo comparo el precio de la hacienda de fines del año pasado con el actual, el alza ha sido de un 100%. En las carnicerías las subas han sido de un 50% para ese mismo período. Es decir, no se traslada todo el aumento", explicó.
El consumo de carne vacuna per cápita bajó un 20% entre 2009 y 2010, de 70 a 56 kilos. La carne de vaca, que siempre fue un alimento de acceso masivo en la Argentina, se vuelve lenta y progresivamente un producto para pocos. "La gente opta por sustitutos y se está incentivando mucho la carne de cerdo, por ejemplo", argumentó el secretario de Agricultura de la Nación.
Ganadería vs. agricultura
"La semana pasada los precios han subido un 15% y esta semana, un 10%", contó Pablo Arias, dueño de un negocio de venta de carne de pollo y vacuna. "Estuve charlando con gente que tiene campos hacia el este de Tucumán y me contaron que no se ve nada nada de hacienda, que cada vez pierde más terreno en pos de la agricultura. Los matarifes dicen que hasta diciembre no va a parar de subir", agregó.
Directivos de súpers afirmaron a LA GACETA que los precios subieron en los últimos 15 días. "Es una cadena: el campo le sube el precio al frigorífico y el frigorífico a nosotros", explicó un ejecutivo.
En el Mercado de Liniers, el de referencia para todo el país, el kilo vivo de novillo costaba a comienzos de este año $ 3,99. En marzo pasó a valer $ 5, en septiembre, $ 6 y esta semana superó los $ 7,50.
La política agropecuaria de los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández es el blanco de críticas de los productores. Apuntan a los controles de precio, que encara con vehemencia el secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno, y a las medidas de freno a la exportación.
Pese a este panorama, en el sector pecuario prevén una mejora del stock ganadero, pero creen que esta será larga y demandará al menos cuatro años para recuperar al menos cinco millones de cabezas. En cambio, en el ámbito gubernamental se abren dudas respecto de la posibilidad de sostener un stock de 60 millones de cabezas, debido a que en los últimos años se perdieron unas 12 millones de hectáreas, donde antes se sembraba alfalfa, a manos de la soja o la sequía, según el Ministerio de Agricultura.